sábado, 12 de mayo de 2012

Tema 4: creación literaria CON y PARA niños.


En este tema, veremos la creación literaria con y para niños de educación infantil:

La creación literaria con niños es aquella que creamos con ellos en el aula, con su ayuda, por lo que es más recomendable, trabajar esta técnica en el segundo ciclo de educación infantil, ya que sus conocimientos son más amplios. Nuestro papel en el aula es ser mediadores al crear libros con los niños, pero también es nuestra función ponerlo en un formato adecuado que sirva para estar en el aula, en el rincón de lectura.

Una forma de crear un cuento sería mediante una lluvia de ideas. Cada niño escribe o piensa lo que se le ocurra para el cuento, para más tarde ponerlo en común y ordenarlo lo mejor posible entre todos para que sea coherente y tengan sucesión las diferentes ideas de cada uno, y crear la historia a partir  de ello. Si no sale ninguna idea, la profe irá haciendo preguntas a los pequeños, de forma ordenada, para que entre ellos se respeten los turnos de palabra.

Otra de las creaciones que podíamos hacer con niños de infantil sería  crear una historia en la que cada niño vaya contando una parte de este cuento, y el siguiente, de forma ordenada, lo sigue, a partir de dónde el anterior se ha quedado, poniendo cada niño su propio espacio de la historia, participando todos. Lo malo de esta forma es que en el turno de uno de los niños, pueda decir que el personaje se muere, pero tampoco sería muy grave, puesto que el siguiente podría decir que resucita, y que la historia continúa.

Otra forma muy parecida a esta, es el cuaderno o libro viajero. La única diferencia que existe con el anterior, es que la historia encadenada es de forma oral, y el cuaderno viajero es de forma escrita.

Este consiste en un cuaderno, el cual cada niño, de forma ordenada, se lo lleva a su casa, y con la menor ayuda de sus padres, o de su familia, lo irán haciendo su creación literaria y plástica según el tema decidido en clase, ya sea comenzado por la profesora, o por los alumnos. Cuando un niño termine de escribir su parte del cuento, se lo llevará a clase para entregárselo al siguiente, y que éste pueda hacerlo lo mismo. El problema que hay en esta técnica, como he nombrado anteriormente, es la colaboración de los padres, que en muchos casos es demasiada, y en lo que consiste este cuaderno viajero, es que sea una creación de niños, no de adultos; pero lo que más debe participar es la originalidad y la creatividad de los niños, participando y siendo el soporte de los padres.

Da igual la técnica que usemos, porque al trabajar con los niños, al tener tanta imaginación, debemos estar abiertos a todo tipo de historias y sucesos fantásticos y surrealistas; a la vez que hacemos que se escuchen unos a otros, aún sabiendo que son egocéntricos, pero lo debemos trabajar siempre, y especialmente al crear un cuento, para que sean capaces de que la historia tenga un orden y un sentido lógico.

A partir de la LOGSE, se buscó lo lúdico, se buscaron estrategias para trabajar determinados aspecto en educación infantil, como que los niños que aún no saben escribir, tenga la posibilidad de hacer creaciones literarias. Durante siglos, la forma de crear textos literarios ha ido evolucionando, por ejemplo, con Aristóteles toda la literatura era en verso (lírica, teatro, y verso). Lo primero que se salió del verso fue la narrativa, que se empezó a escribir en prosa en vez de en verso. Más tarde fue el teatro (S. XIX), siendo la primera “Don Álvaro y la fuerza del sino”, pero hasta el S.XX no se pone en práctica. La poesía sigue respetando su forma clásica hasta el S.XX, no teniendo que rimar en un tema ritmo. Los primeros en experimentar esto fueron las corrientes de los istmos, y los dadaístas, como Vicente Unamuno. La Generación del 27 empezó a hacer poesía sin rima en España, por ejemplo el “Poema del aburrimiento”, de Alberti, escrito a finales de los 50. Exponiendo que al hablar de creación poética no todo tienen que tener rima, (aunque a los niños les encante, como con Gloria Fuertes), porque muchas veces, la palabra la tendremos  que decir nosotras ya que su vocabulario no es muy extenso aún.

La educación poética en España se podría decir que es nefasta, puesto que como he explicado anteriormente, no les hacemos creativos, aunque sea muchas veces más fácil de lo que pensamos, puesto que no hace falta tener una estructura propia con niños de educación infantil, sino que hay que entenderlo como un juego de palabras. Como mucho podremos usar el pareado, es decir, dos versos que riman entre sí de forma natural.

En este sentido vamos a ver diferentes estrategias para crear un taller de verso:

1. ¿Cómo es?

Inventar comparaciones cómicas sobre objetos y personas del entorno.

- El sol es como una galleta achicharrada que quema si la tocas.
- La pizarra es como la pecera de los peces abisales.
- La profesora de literatura es como...

Mi mamá es como una princesa.
Mi mamá es como el sol.
Mi mamá es como un arcoíris.
Mi mamá es como una flor.
Mi mamá es como una estrella.
Mi mamá es como el algodón de azúcar.
Mi mamá es como la primavera.

2. Tantanes.
Esta técnica consiste en utilizar dos o tres versos aplicando la hipérbole, la exageración.  Se puede utilizar en clase, para trabajar nuestros propios defectos y saber reírnos de ellos, y más tarde hacerlo con nuestras virtudes; o como libro viajero siempre trabajando el niño. Esta técnica les encanta, y se ríen un montón con ella, puesto que hacen sus propios chistes. Crear (no recordar) chistes hiperbólicos del tipo:

- Era tan pequeño, tan pequeño, que se sentada en una peseta y le colgaban los pies.
- Tenía una nariz tan larga, tan larga, que la usaba para rascarse el ombligo.
- Era un niño que tenía las orejas tan grandes que echó a volar.

3. La letra madre.
Elegir una letra y construir una frase en la que todas las palabras léxicas contengan esa letra.

4. Trabalenguas.
Inventar trabalenguas utilizando palabras con repetición de sonidos difíciles de discriminar.
(tra/tre/tri/tro/tru; bla/ble/bli/bli/blu; etc...)

5. Adivinanzas.
Pensar un objeto o una persona. Definirlo, sin nombrarlo, de modo que los demás puedan averiguarlo.

Es como una princesa.
Es como el sol.
Es como un arcoíris.
Es como una flor.
Es como una estrella.
Es como el algodón de azúcar.
Es como la primavera.
¿Quién es?... MI MAMÁ.

6. Pareados.
A estas alturas seguro que sabéis hacer un pareado. ¡A ver a quién le sale uno más divertido! ¿Y más romántico? ¿Y más...?

Es una de las estrategias más utilizadas por los maestros por lo tanto que les gusta a los niños. Esto es, por ejemplo, crear rimas con los nombres de los niños, pareados con nombres de animales o nuevas palabras, etc.

Roció siempre tiene frío.”

7. Greguerías.
¿Os acordáis de la actividad nº1? Pues ahora se trata de hacer las mismas comparaciones, pero sin el "como". Podéis empezar quitándolo de las que ya tenéis y luego inventar otras nuevas.

Consiste en la identificación de dos conceptos.

Mi mamá es (como) una princesa.
Mi mamá es (como) el sol.
Mi mamá es (como) un arcoíris.
Mi mamá es (como) una flor.
Mi mamá es (como) una estrella.
Mi mamá es (como) el algodón de azúcar.
Mi mamá es (como) la primavera.
¡Así es mi mamá!

8. Letanías.
Ya podemos empezar a escribir poemas sencillos. Pensad un tema y componed cada verso con una frase corta que os sugiera. Cada frase debe acabar en punto. ¡Y está prohibida la rima! Por cierto, una letanía tiene, al menos, diez versos.

Hay una estrofa muy sencilla que podremos utilizar muchas veces, la letanía, estrofas que tienen tres características:

1.    Los versos no tienen por qué rimar entre sí.
2.    Todos los versos acaban en un punto.
3.    Todos los versos hablan sobre el mismo tema.

Esta técnica es muy fácil hacerla con los niños, puesto que cada niño dice su verso, y más tarde, entre todos, se reordenan escribiéndolos en la pizarra, eligiéndolos entre todos para que tenga la mayor lógica posible.

9. ¿Cómo te llamas?
Vamos a hacer un acróstico sencillito con las letras de vuestro nombre. Cada letra, en vertical, debe iniciar una palabra en horizontal. Intentad que las palabras tengan relación con vosotros.

Es una estructura lingüística, en la que si sólo se la primera letra de las frases horizontales, forma una palabra o una frase. El más famoso se encuentra en el prólogo de “La Celestina”. 

Esta técnica es muy fácil para utilizarla en educación infantil, tanto en el primer ciclo, haciéndosela nosotros para el final del curso en forma de libro, como para el segundo ciclo, haciéndolas ellos, buscando palabras bonitas que hagan referencia a esa persona. También se puede utilizar haciendo referencia a la programación que estemos tratando, como la de la primavera, el otoño, la ciudad, el cuerpo humano, etc.

A -> Amor.
N -> Nostálgica.
D -> Dulce.
R -> Reina.
E -> Estrella, encanto.
A -> Alegre.

B -> Bonita
E -> Estudiosa
A ->Artista
T -> Tranquila
R ->Romántica
I -> Increíble
Z -> Zalamera

10. Acrósticos.
Seguimos haciendo versos sin rima. Pensad una palabra: objeto, animal, sentimiento...  escribid un acróstico, pero cada verso debe estar compuesto no ya de una palabra, como en la actividad anterior, sino de una oración cortita o de un grupo nominal. Hay que intentar que todos los versos tengan relación con la palabra elegida: que sirvan para describirla o que la sugieran, que expresen lo que os hagan sentir...

11. Caligramas.
Un caligrama es un poema visual, un poema en el que, por medio de las palabras, se dibuja el objeto del que se habla. Cuando se trata de algo inmaterial, se dibuja un símbolo (beso = labios; paz = paloma...)

12. Repeticiones.
Sabéis lo que es un estribillo... Inventad un verso que vaya a servir como estribillo de vuestro poema. Si todavía os da un poco de miedo escribir poesía, escribid vuestro poema de repeticiones con el siguiente esquema: estribillo + verso + estribillo + verso + estribillo...
Si os atrevéis juntad tres o cuatro versos entre estribillo y estribillo.

No intentéis rimar. El ritmo de la repetición y la rima del estribillo ya es bastante para que resulte poético. No olvidéis, tampoco, la comparación, la hipérbole, la aliteración y la metáfora trabajadas en las primeras actividades.

13. Poema de preguntas.
El poema se compondrá de un verso interrogativo y el siguiente como respuesta. Así, sucesivamente.

14. Encadenamiento.
Encadenar frases es de lo más sencillo: la segunda comienza con la palabra con la que terminó la primera. Encadenar versos es igual de sencillo si entendéis por verso una oración acabada en punto. Y recordad: olvidáis de la rima.

Esta técnica es un poco más difícil para memorizarlo, pero también queda muy chulo:

“Cuando crezca quiero ser como mi mamá”
“Mi mamá es como el sol”
“El sol brilla hasta que sale la luna”
“La luna me mima por las noches”
“Por las noches viajo por mis sueños”
“Mis sueños parecen de verdad”
“De verdad quiero a mi mamá”

15. Recreación de poemas.
Buscad un poema cortito. Si cambiéis el sujeto del poema por otra persona, animal u objeto, deberéis cambiar otras palabras relacionadas con esta. ¿Qué tal os ha quedado?

16. Enredar poemas.
Dos poemas breves se pueden enredar en uno solo, compuesto por versos descolocados de los otros dos.

17. Poema absurdo.
Los poemas absurdos, a parte de presentar un contenido absolutamente extraño, introducen como versos o como elementos de sus versos números, onomatopeyas, recortes de revistas... incluso dibujos. Leed los poemas "Me aburro" y "Buster Keaton..." de Rafael Alberti para haceros una idea. Escribid un poema absurdo.
Poner rima a un poema absurdo es algo así como ponerle una minifalda a un futbolista.

18. Poema sobre canción.
Elegid una canción. Fijaos en sus versos. Se trata de cambiar la letra a una canción contando con el ritmo de la música. Aquí sí que puede haber rima, normalmente asonante, porque muchas veces lo exige la canción.

A continuación, veremos algunas otras para hacer un taller de prosa:

1. El dibujo.
Sólo hay que mirar una ilustración, un mural, un dibujo… observar todo lo que aparece representado: qué hacen los personajes, dónde están, quiénes pueden ser… e inventar un cuento.

2. Secuencias.
Un poquito más difícil: una historia en imágenes secuenciadas debe servir de base para la historia. Se trata de “leerla” desde la iconografía y convertirla en texto oral.

3. Historias mudas.
Se escogen una serie de ilustraciones que no tengan nada que ver. Se ordenan y se inventa una historia que las reúna todas.

4. Binomio fantástico. (Gianni Rodari)
A partir de dos palabras sin relación aparente (ej. luz y cartera) se inventa una historia. Pero ¡ojo, hay que echarle mucha imaginación!

5. Hipótesis absurda. (Gianni Rodari)
¿Qué ocurriría si las plantas, una mañana, comenzasen a hablar? Inventad nuevas hipótesis absurdas y haced la historia correspondiente:
(Esta mañana ha ocurrido algo muy extraño: las plantas hablaban. Los geranios de las ventanas cotilleaban sobre lo poco que los riega mamá y el poto del salón gritaba y gritaba que estaba harto de la televisión......)

6. Minicuentos.
¿Has visto los cuentos de Calleja? Pues corta un folio en todas las mitades posibles  hasta hacerlo del mismo tamaño y escribe, con letra de chuleta, un cuento pequeñito. Puedes ilustrarlo, si quieres; a los niños les encantarán.

7. La liberación de mujer
Como sabéis, en la mayor parte de los cuentos populares, el papel de la mujer es siempre pasivo y ajustado a la visión tradicional (esperar al “príncipe” que la salve o se case con ella). Desde principios de siglo, la teoría literaria feminista ha propuesto revisar nuestros clásicos y hacer de las protagonistas, personajes activos en la historia. ¿Lo intentamos con uno cualquiera? Puede ser un cuento folclórico o una novela, o, incluso una película.

8. Cuentos múltiples por núcleos.
Dividid, cada uno, un folio colocado en vertical, en seis columnas iguales (bien medidas) y horizontales. Cortadlas dejando un margen de 5 centímetros a la izquierda. Escribid un cuento breve sobre el siguiente esquema:

1ª columna:
Érase
2ª columna:

Que
3ª columna:
Cuando
4ª columna:

Entonces
5ª columna:

Se
6ª columna:

Y

Juntad todos los cuentos y unidlos por el margen de la izquierda. Podréis leer múltiples cuentos  si abrís los seis por lugares diferentes que correspondan a cuentos distintos.

9. Estructura de un cuento en otro espacio o tiempo.
¿Qué tal Alicia en el País de los Romanos? o ¿El Flautista de Hamelin en la Guerra Civil Española? Inventad más posibilidades y escribid el final de los cuentos.

10. Y ¿Después del cuento?
Estamos acostumbrados a que todos vivan felices y coman perdices pero ¿Qué pasó con los 7 enanitos después de la "resurrección" de Blancanieves? ¿Tendrían mucho hijos la princesita y el príncipe rana? Inventad más posibilidades y escribid el final de los cuentos.

11. Palabras nuevas en un cuento popular.
¿Qué pasaría con el cuento de Caperucita Roja si tuviésemos que meter en él las palabras "marketing", "audiovisuales" y "aeropuerto"? ¿Y con el cuento de los 7 cabritillos si en él apareciesen las "nuevas tecnologías", el "constructivismo" y un "cohete espacial"? Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.

12. Cuentos al revés.
Los buenos pasan a ser malos y los malos buenos. Los feos, guapos y los guapos, feos. Los listos, tontos y los tontos, listos. ¿Cómo sería la historia de Negrocarbón y los 7 gigantes? Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.

13. Apellidos.
No se trata de investigar en la genealogía familiar. Se trata simplemente de inventar  el escudo de nuestro apellido, dibujarlo e inventar la historia que justifique sus elementos. ¡Puede remontarse a la Edad Media! ¡Y hasta a la Prehistoria!

14. La bandera.
Arturo de Bretaña fundó Camelot, su país ideal: inventó su bandera, creó sus leyes y vivió su historia... Se trata de hacer lo mismo, pero sobre el papel, ¡no sobre la clase ni sobre los compañeros!

15. Biografías a partir del nombre.
¿Quién fue Vicente Nario? y ¿Leo Pardo? Y ¿María No? Y ¿L. Fante? Y ¿Robin Hood Crusoe? Y ¿Cállate Kid?... Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.

16. Historias en primera persona.
¿Qué contarías si fueras un objeto de la vida cotidiana como una cafetera, un huevo, un bolígrafo o un tomate? Inventad más posibilidades y escribid el cuento.

17. El título metafórico.
Escoged un verso de un poeta surrealista, un verso extraño, metafórico y descontextualizado. A partir de él escribid una historia. ¿Qué tal "La tarde loca de higueras" o "En el presidio de una almendra esclava" o "En el insomnio de las cañerías olvidadas"?


Ahora hablaré de las creaciones literarias para los niños de educación infantil, en las que tenemos que tener en cuenta el contenido, la estructura, el contexto, los personajes, el protagonista, el lenguaje, el vocabulario, las frases, los valores, y el formato, como vimos en el tema 2. Por ejemplo, al analizar un libro, al comprar uno, al crear nosotros uno para ellos, etc. debemos saber si es bueno para tenerlo en nuestra biblioteca de aula, si el tema les resulta interesante, si les gusta, etc.

También debemos saber nuestras propias capacidades creativas. Les debemos mostrar temas que les gusten y que con ellos se motiven, que estén entusiasmados porque sacaron lo mejor de ellos mismos. Otro gran problema, es que cuando le pedimos que cree algo inventado, se lo pedimos en ese mismo momento, ¡AHORA!, y si no lo hace se le pondrá un 0 en ese ejercicio, pero ellos, al igual que todos, tienen que estar inspirados, les debemos dejar tiempo para que piensen, y para que estén inspirados.

Como bien dejo Rodari, un escritor y pedagogo italiano, el cual escribió “La gramática de la fantasía”: “El niño cuando es pequeño tiene 100 lenguajes y nosotros le quitamos 99”. Esto ocurre cuando por ejemplo en la vida real o en el aula le hacemos distinguir entre realidad y ficción, fantasía; haciéndole racionalista. Al llegar a primaria se observa que no tienen creatividad al crear cuentos, ya que siempre al terminar un cuento inventado por ellos, terminan argumentando que todo fue un sueño; por lo que es necesario alimentar su creatividad, dando estrategias para crear historias infantiles.

A partir de los años 40, aparecen muchísimas estrategias para que los niños creen poemas y cuentos, como en una especia de “recetitas”, haciéndose la creación a partir de esas estrategias y actividades.

En la fantasía humana se pueden imaginar cosas que no sean reales, puesto que la literatura no pone límites a la fantasía, y nosotros tampoco lo debemos separar. Exponía que la imaginación es más importante que el conocimiento porque cuando eres imaginativo buscas salidas originales y deferentes de los demás, haciendo destacar, por lo que había que potenciarla en los niños. En plástica, el 60% de los niños se dedican a copiar modelos de la profesora, sin que puedan ser originales en su propia obra, por lo que los maestros también deber saberlo, y hacérselo saber a sus padres, que si hacen algo diferente es porque es creativo, y ellos también se lo tienen que potenciar.

domingo, 6 de mayo de 2012

Cuéntame un cuento

Hay una canción que me encanta y pienso que va genial con este tema, por lo que os la dejó aquí para quienes la quieran ver.

ESPERO QUE OS GUSTE =)



Esta canción refleja la repercusión en un niño entre el cuento y la televisión.
Al escuchar un cuento, puede viajar a mundos lejanos e imaginarios, llenos de reyes, de princesas, de ogros, y de dragones, todo lo que el quiera podrá estar en el cuento, y si en el que él ha elegido no aparece, se puede modificar algo, para que sea la historia perfecta para él, tal y como la desearía.

Mientras que en la televisión, si no es el horario de los niños, como aparece en esta canción, y muchas veces es la realidad, que se quedan por la noche viendo la televisión, canales en los que hay violencia, sangre, muertes, guerras, o sexo. Cualquier cosa que no sea apropiada para él.

La influencia de un cuento cada noche, es muy fuerte y muy importante para él, ya que éste tiene muchas ventajas para él como hemos visto en este tema tres; mientras que la televisión lo único que le hace es daño, pero muchas veces ellos no tienen la culpa, sino que somos nosotros quienes debemos estar pendientes de ellos, puesto que son niños y muchas veces no ven el mal y el peligro de las cosas.

Con esto, espero que a muchos padres les haga pensar, y se den cuenta de lo importante que es la infancia en la vida de los niños, y que muchas veces no nos damos cuenta, y no les hacemos el suficiente caso que necesitan.

sábado, 5 de mayo de 2012

Reflexión la hora del cuento


La Hora del cuento, tendría que ser imprescindible en los horarios escolares como una actividad esencial, abarcando todas las áreas del currículum; y de este modo, acercarnos más a nuestros alumnos y crear unos lazos afectivos muy fuertes. Esto le ayudará a ellos a desarrollar la imaginación y la fantasía, aptitudes que muchas veces se desprecian en la escuela, y el niño se dedica a copiar los modelos puestos por la profesora, y de este modo despertarán la curiosidad a mundos desconocidos ante sus ojos.

Para que todo esto se pueda desarrollar lo mejor posible, nos debemos formar bien para trasmitírselo de la manera y de la forma más adecuada.

Debemos crear un ambiente muy diferente al que ha existido durante toda la clase. Debe ser un ambiente especial y diferenciado para que noten que lo que van a realizar a continuación es totalmente distinto, que se va a realizar para que disfruten escuchando e imaginando, y que se den cuenta de la belleza del arte de la palabra.

Para ello, debemos crearles interés, motivándoles y haciéndoles ver que con esta actividad van a disfrutar.

Para terminar, como bien dice Rodríguez Almodóvar “El niño que crece sin cuentos es un inadaptado social, es un ser incapaz de acercarse de modo no traumático al mundo de los mayores..., privados de un centro de gravedad fundamental en su desarrollo psicológico... seres incapaces de entender el mundo de una forma no caótica.”

jueves, 3 de mayo de 2012

Tema 3: la hora del cuento


En el bloque tres, hablaré sobre la hora del cuento.


La hora del cuento es el momento para trabajar con libros y cuentos en el aula, ya sea con compañeros, con abuelos, con los profesores, o con gente a la que invitemos a venir a clase. En ella se trabajará el interés de los niños por la lectura mediante animaciones, cuentacuentos, narraciones, lecturas, teatrillos, etc. este concepto es muy amplio y muy flexible, ya que es una hora general para toda la clase, y no podemos trabajar sólo con un grupo reducido de niños, sino que deben estar todos presentes.

La primera función de la hora del cuento es despertar en los estudiantes la apetencia del libro.  Este encantamiento del cuento (o texto en general) bien leído produce un encuentro entre personas de distintas edades, uniendo a quien narra el cuento y quien lo escucha.  Esto permitirá entrar en la segunda fase y función de la hora del cuento, la del diálogo.  “En nuestro modo de comprender esta actividad, pensamos que la hora del cuento cumple su función más profunda: la de aprovechar el encantamiento que la narración oral produce en el niño, para luego conversar con él en torno a los temas que el cuento nos entrega”.

Esta virtud del buen contar hace que el niño entre en la magia, y así, el aprender se hace liviano: comienza la curiosidad por aquello que los libros contienen, por el mundo que se abre a través de la palabra.



La hora del cuento abarca tres grandes estrategias, y cada una de ellas deriva en: la lectura, la narración y el cuentacuentos.

En primer lugar tenemos que diferenciar entre leer un cuento y narrar un cuento. Leer un cuento es recorrer un texto, expresando lo que se dice. Mientras que se lo leemos, no debemos enseñarles las imágenes, para que ellos se lo imaginen todo. Los cuentos más recomendados son cuentos de autor, como “Adivina cuanto te quiero”.

Mientras que narrar un cuento, es relatar, contar el cuento. En esta estrategia, el narrador es más libre y espontáneo, se mueve, observa al auditorio, gesticula, usa sus ojos y manos. No nos debemos dedicar a leer todo el cuento, sino simplemente alguna frase que no queremos que se pierda su belleza artística. Debemos de írselo contando, haciendo nuestra propia versión, y de este modo, lo podremos adaptar a nuestra clase según nos convenga, por lo que es muy bueno utilizar, (como hemos visto en el tema anterior) cuentos folclóricos, o inventados por mí.

·        Importancia de la hora del cuento:

Como expliqué en el tema anterior, para Gianni Rodari los cuentos son la materia prima para los primeros coloquios entre la madre y el hijo. Sus palabras tienen un peso y una fuerza inigualables porque han sido fijadas una a una, en un proceso de creación colectiva. Desde los primeros años el niño ha de tener un instrumento que le ayude en su fantasía a construir sólidas estructuras, a reforzar su capacidad de imaginación. Este instrumento es el cuento.

Los cuentos abren al niño un amplio abanico de posibilidades que, en su pequeña experiencia cotidiana, posiblemente no hubiera imaginado nunca por su variedad de temas, situaciones, ambiente y personajes.

A partir del cuento el niño conocerá la bondad de unos, la difícil vida de ciertas personas, los problemas y luchas por la existencia entre los hombres y entre los animales, los diferentes tipos de vida según ambientes y sociedades, y cómo se pueden ver las cosas a través de otros ojos.

Para Bruno Bettelheim, lo que tienen de positivo muchos cuentos es que plantean una serie de situaciones problemáticas que el héroe o protagonista de la historia –con el que el niño tiende a identificarse- acabará solucionando.

La importancia de los cuentos en la creación del hábito lector y en la construcción del itinerario lector de cualquier persona es algo fuera de toda duda. Por eso creo que tanto padres como bibliotecarios y maestros deben ampliar su formación sobre este recurso didáctico porque les permitirá asumir su parte de responsabilidad en la formación lectora de los niños con mayor seguridad y rigor.

·        Ventajas que aportan los cuentos a los niños:

Su función principal es proporcionarles alegría y emociones, a la vez que nutre y estimula su espíritu, extendiendo la atmósfera del aula, de la biblioteca y del hogar. 

Con él, ejercita los músculos emotivos de su inteligencia y su memoria, ya que no hay que olvidarse que el cuento se ha ido conservando y transmitiendo de generación en generación gracias a fácil memorización. También abre nuevos horizontes a su imaginación, despertando su espíritu creador; haciendo ejercitar su fantasía, ofreciéndole la oportunidad de formar y/o deformar todo lo que le rodea, y posibilitándole situarse en mundos distintos al real.

Permite a los niños comprender muchos de los hechos y realidades con los que vive a diario y que, en su mente infantil, no parecen tener explicación, estimulando la observación a través de las láminas que ilustran los cuentos.

Ayuda a formar hábitos de atención y puede vislumbrar alguna explicación a muchísimos eventos y hechos que acontecen, por primera vez, ante sus vírgenes y atónitos ojos.

Le permite establecer una comprensión oral correcta en la narración por parte del niño, descubrir la relación entre el comienzo, el nudo y el desenlace de una historia, a la vez que enumera las acciones que realizan los personajes de los relatos.

Aprender a narrar, a expresarse oralmente, al tratar de repetir los cuentos o dramatizarlos, posibilitando la exposición oral de los cuentos, con argumentos conocidos o inventados y enriqueciendo y completando el vocabulario del niño: introduciendo frases y términos nuevos y ampliando el significado de otros términos usuales.

Y favorecer la elocución con la pronunciación correcta de palabras nuevas o de difícil vocalización, y distinguir sonidos onomatopéyicos relacionados con acciones, ruidos, animales, etc.

También trabajarán la memoria a medio-corto plazo, al relacionar las diferentes ideas, pero no tiene por qué ser la primera vez que se les cuente un cuento.

Es decir, les transmitimos tanto el gusto por la lectura, como la manera de tratarlos, con un comportamiento adecuado, cuidándolos lo mejor posible para su correcto uso.

Daniel Pennac ha dedicado parte de su obra a la reflexión sobre la escuela y la lectura. Este segundo aspecto lo aborda en Como una novela, libro en el que trata de enumerar y analizar las causas por las que un lector en ciernes se convierte en un renegado de la lectura que huye de las páginas escritas como si éstas representaran el peor de los castigos.

Sin afán de analizar todas las ideas que Pennac aborda en su libro y sin intención jerárquica, podemos empezar por los propios padres que tratarán de completar el tiempo de su hijo en una lucha contra el reloj y a favor de la ansiedad, con todas las actividades extraescolares que impidan el pecaminoso aburrimiento o que acredite la buena salud económica familiar y la preocupación por nuestros hijos. El tiempo para madurar lentamente una novela, para saborearla, queda eternamente aplazado. Los padres tampoco son una referencia válida en muchos casos; el lamento de que mi hijo no lee suele provenir de quienes tampoco lo hacen.

La escuela es otra gran destructora de lectores en potencia. Convirtiendo la lectura, ese placer ameno, en una obligación monótona y repetitiva, cumpliendo unos programas que suelen comenzar puntualmente en autores medievales y rara vez culmina en una Literatura más próxima.

·         Papel del maestro:

El éxito del cuento depende en gran parte del narrador, captando toda la emoción y el interés desde el principio.

Se narrará realizando una pronunciación correcta, pausada, para facilitar la audición, empleando un tono de voz media, que nos permita el susurro y el grito, utilizando diversas inflexiones de voz para expresar los distintos sentimientos, variar las entonaciones y contar como si estuviéramos viviendo.

La narración irá impregnada de vida, de colorido, de matices de voz, de gestos y ademanes, de acciones mímicas, identificándose el narrador plenamente con los personajes para que se viva la historia. Tiene que preparar minuciosamente su actuación, cuidando cada detalle, adecuando su relato a la audiencia, utilizando palabras expresivas y motivadoras, su actitud ha de ser amable, casi tierna, sin perder de vista en ningún momento a los niños, y teniendo confianza en sí mismo para que vibre con el relato y lo sienta íntimamente.

El maestro debe narrar con los niños a su alrededor, en semicírculo, nunca detrás, para que pueda observar todas las acciones y gestos mientras mira a todos buscando la expresividad, captando la atención de los pequeños, y logrando una compenetración íntima con el auditorio.
El narrador será el encargado de cuidar con precisión el ritmo, el gesto, la pausa que marca el final de cada frase, cerrar las descripciones, aumentar la intriga del desenlace, asegure el buen orden de la narración, ofrezca al niño la oportunidad y el tiempo necesario para asimilar lo que acaba de escuchar y aumente el deseo de escuchar lo que viene a continuación.

Debe transmitirse la esencia del relato, su sabor característico, su punto de vista (humorístico, patético, instructivo…) mediante un vocabulario claro, sencillo, lógico, con entusiasmo y naturalidad, haciendo que el interés crezca progresivamente, velozmente, para terminar con un final efectivo.

Pero no sólo cuenta la voz. Los gestos envuelven, enganchan, impresionan; los ojos atraen la atención; las manos captan el interés, imprimen fuerza y expresividad.

No hay que olvidarse del tiempo que pueden estar los niños escuchando, porque saben hacerlo, pero a partir de los 15 minutos dejan de escuchar y no se enteran, o dejan escapar muchos detalles. Por lo que nos tenemos que ajustar en tiempo, en contenido y en gustos a su edad, porque somos nosotros quienes llevamos las riendas, interactuando con ellos para que sigan atentos.

La primera vez que les contemos o leamos un cuento, no se van a enterar de todos los contenidos de éste, puesto que la atención de cada alumno es diferente, y cada uno de ellos se fija en unos aspectos que otros quizás dejen escapar, pero nunca en todo, por eso les encanta escuchar el mismo cuento una y otra vez, porque siempre se darán cuenta de algo nuevo.

En el aula, debemos variar el tipo de cuentos: cuentos populares, cuentos de autores modernos, historias protagonizadas por animales, personajes humanos, relatos fantásticos o realistas, para que los niños puedan disfrutar de todo tipo de historias diferentes y así hacerles reflexionar, porque en cada uno de ellos hay diferentes valores.

·       Preguntas antes, durante y después del cuento:

Actividades previas a la lectura. Se presentará lo que se va a leer o a contar, haciendo una breve introducción para animal a la escucha y a la lectura mediante el diálogo para que participen y se queden relajados mientras escuchan el cuento.

En esta etapa, lo importante es activar los conocimientos previos, es decir,  entregar información que ya se conoce sobre un tema; y formular los propósitos del texto que nos presentan, señalar lo que esperas del texto.

Por ejemplo, activemos los conocimientos previos del título “Mi primera visita al doctor” a partir de preguntas, conversaciones, relato de experiencias, etc.: 

- ¿Has ido alguna vez al doctor? 
La respuesta puede ser sí o no.

- ¿Cómo ha sido tu experiencia? 
La respuesta puede ser una experiencia mala o buena.

- ¿De qué crees que hablará el tema?
La respuesta puede ser: sobre una persona que va al doctor.

Todas estas respuestas dependerán de lo que cada uno ha vivido en relación  al tema y lo que conoces respecto de él.

En definitiva, en esta etapa de la comprensión lectora, él debería responder  a las siguientes preguntas:

- ¿Qué sé de este tema?        
- ¿Qué quiero aprender?     

Actividades durante la lectura, sólo se realizarán si es necesario, si es muy largo el cuento para que participen.

En esta etapa el lector se está enfrentando al texto y comienza a ver si lo señalado en las actividades de la etapa anterior concuerda con la lectura. Así, comprueba si la información entregada a partir de la activación de los conocimientos previos coincide con lo que le está entregando el texto.

Otra actividad que se realiza durante la lectura es la siguiente:

Comenzar a leer y detenerse en el primer párrafo o en la mitad de la historia, para realizar preguntas como: ¿qué pasará a continuación? Así, se realizará supuestos o conjeturas de lo que viene a continuación.

También es de gran utilidad contar en voz alta lo que se ha leído para ver qué se ha comprendido en el momento. La realización de preguntas sobre el contenido del texto ayudan mucho para ir entendiendo mucho mejor los hechos o sucesos que van ocurriendo.

Actividades después de la lectura. Haremos una primera parte más subjetiva con preguntas como: ¿os ha gustado?, ¿cuál os parece que es el mejor personaje?, ¿qué título pondríais vosotros?, ¿qué cambiaríais del cuento?, etc. y las segundas preguntas más objetivas.

·       Diferentes estilos:

Veremos las tres posibles estrategias de usar en la hora del cuento. Para saber la técnica más apropiada para cada clase, hay que fijarse con las edades de los niños, en sus gustos, en la longitud del texto, en el vocabulario, etc.

Estas tres estrategias debemos saber utilizarlas correctamente, acompañándolas de materiales adecuados y de calidad, porque ante todo a los niños debemos darles calidad.

1.    Narración con libro:

Es la más utilizada en el aula del primer ciclo de educación infantil. Consiste en contar un cuento de un libro que tengamos en el aula. Se enseñarán las imágenes del libro, haciendo referencia a ellas, señalándolas y trabajando el razonamiento icónico (entender y aceptar que hay cosas que representan a la realidad pero no son realidad, sino que simplemente son dibujos) con el objetivo de que disfruten y pasen un buen rato, mientras que les acompañamos en sus primeros contactos con los libros, aprendiendo a secuenciar las imágenes, siendo lo más expresivas y buenas posibles, que representa de una forma adecuada y comprensible los sentimientos, que los personajes aporten lo más posible al niño, que entre ellos sean diferentes y que puedan ser reconocidos por los niños.


Esta transmisión se puede llevar a cabo con un libro tamaño grande o adecuado para que todos los niños consigan ver las ilustraciones, con Power Point, con ayuda de las TIC, entre otros métodos.

Por ejemplo, podemos utilizar como base este vídeo, y a partir de ahí nosotros ir contando la historia.


Además de desarrollar el razonamiento icónico, esto hace que presten mucha más atención, aun sabiendo, como he nombrado con anterioridad, que su atención es limitada, por lo que les debemos enganchar con las imágenes, haciéndolas muy dialogantes.

2.    Lectura:

Esta estrategia es más recomendable para el segundo ciclo de educación infantil, aunque también se puede hacer en el primer ciclo. Por ejemplo con el libo “Un bicho extraño”.

Como su nombre indica, consiste en leer un texto, reproducir literalmente lo que dice el texto, ya puede ser un cuento, libro con ilustraciones, una página, etc. En todo momento debe ser lectura, aunque cabe la posibilidad de que sea interrumpido con preguntas, o por algún niño

Debemos buscar un texto que sea “muy rico”, es decir, que sea artístico, especialmente de autor; pero también tenemos que tener en cuenta la longitud del cuento, ya que es un tema muy importante debido al tiempo de atención suya.

Un libro muy adecuada para todo el segundo ciclo de educación infantil es “Adivina cuánto te quiero”.

La lectura debe ser correcta, utilizando una entonación adecuada, respetando las pausas, no modificando las voces y haciendo que sea un proceso continuo, es decir, que no paremos a mitad de la historia para contar algo o hacer preguntas, esto debe hacerse una vez finalizada la lectura.

También es importante no mostrarles las imágenes del libro a la vez que lo estamos leyendo, es mejor leerlo y después enseñarles  las imágenes ya que así a parte de desarrollar su imaginación, aprenden a respetar los turnos y a esperar.

3.    El cuentacuentos:

También, como su nombre indica, consiste en contar cuentos, sin apoyo visual. Es la forma más antigua de transmisión literaria, es como se ha hecho durante toda la vida gracias a la palabra, transmitiendo sensaciones, emociones, sentimientos, etc.

Se puede realizar en el primer ciclo, o en el segundo de educación infantil, dependiendo de la longitud, de los gustos, etc., aunque quizás es algo más recomendable para alumnos del segundo ciclo, puesto que es la que más desarrolla la imaginación ya que al no tener imágenes, el receptor es donde más utiliza la imaginación.

Es importante que los niños no tengan imágenes en la cabeza acerca del cuento que les vamos a contar ya que si no fuera así no desarrollarían la imaginación tanto como si no tuviéramos conocimiento alguno acerca de la historia. Por eso es conveniente que los cuentos que les contemos no les sean conocidos.

No sólo podemos pensar cómo adaptarlo previamente a leerlo, sino que también, mientras lo contamos y vemos las reacciones ante el cuento, lo podemos ir adaptando.

Nos podemos ayudar de marionetas, siendo nosotros el narrador, y utilizando como apoyo visual dichas marionetas; otra forma es representar ellos el cuento, de forma dramatizada, siendo cada uno de ellos uno de los diferentes personajes que aparecen; también nos podeos disfrazar contárselo con la mascota de la clase como si fuera ella el narrador, con muñecos de trapo, etc.

Para que quede más claro, aquí dejo un video en el que queda muy claro el cuentacuentos cuentacuentos

Y con todas las nuevas tecnologías y avances actuales, también existen  video de cuentacuentos en los que desde tu casa, con el ordenador puedes interactuar con el cuentacuentos, cuentacuentos

·       Enseñar o no las imágenes:

Un tema de gran debate es si se deben enseñar o no las imágenes. Es muy fácil:
En la narración con libro es obligatorio enseñarlas.
En el cuentacuentos es obligatorio no enseñarlas,
Y en la lectura hay tres opciones:

1.    No enseñarlas para que se lo imaginen.
2.    Como se va a realizar en el segundo ciclo de educación infantil, podemos, después del cuento, enseñárselas y hablar sobre ello, contrastando sus ideas.
3.    Enseñárselas, como por ejemplo con el libro “Un bicho extraño”. También podemos hacer nosotros, en un folio, por un lado las imágenes y por el otro lado el texto, y mientas nosotros se lo leemos, ellos las van viendo.


·       Cambiar o no las voces de los personajes:

En la lectura no se deben cambiar las voces a los personajes a no ser que sea para niños muy pequeños y nos apetezca hacerlo.

En las otras dos estrategias, nos da igual, puesto que no va a prestar más o menos atención si se cambian o si no se cambian.

Podemos cambiarlas de un personaje a otro siempre y cuando no existan muchos personajes, pues esto podría crear confusión en los niños, además de que sería complicado crear varias voces distintas.

Una persona profesional puede poner incluso 11 voces diferentes para cada personaje, siendo cada una de ellas reconocible; pero para nosotros sería recomendable unas tres, o sin son muy diferentes cada una de ellas, incluso cuatro, pero no más.

·       Fórmulas para iniciar y terminar un cuento:

"Había una vez" son las tres palabras mágicas que, por excelencia, suelen iniciar los cuentos. Sin embargo, hay muchas fórmulas que podemos emplear para comenzar nuestras narraciones.

Tener un repertorio de frases de inicio es muy conveniente pues evita que caigamos en la repetición si estamos presentando un espectáculo de cuentos (aunque si el evento es excelente la gente tal vez ni lo note).

A menos que estemos preparando una serie de cuentos donde todos comienzan igual, siempre se puede echar mano de distintos comienzos:


ALLÁ en los tiempos del Rey que rabió...
AQUEL que lo vio, corrió y me contó...
CUENTAN las abuelas y los abuelos que...
CUENTAN los que lo vieron, yo no estaba, pero me lo dijeron, que...
EN tiempos de María Castaña
ÉRASE que se era...
HACE mucho tiempo...
PUES, señor pues, señor...
YA ni me acuerdo cuándo pasó, pero...

Con los finales de los cuentos pasa algo distinto. Muchas veces caemos en la tentación de terminar una narración con el conocidísimo "Colorín colorado". Pero no siempre esta frase es la más adecuada.

Hay cuentos que no deberían terminar con un "Colorín colorado". Supongamos el hipotético caso en donde un narrador cuente un texto de Gabriel García Márquez. Una presentación impecable podría venirse abajo en el último segundo si el narrador decide terminar su narración diciendo "Colorín colorado".

Debemos tener mucho cuidado de no sucumbir ante esta tentación. Sin embargo, los cuentos fantásticos de brujas, princesas, reyes y sapos se prestan muy bien para alguna de las siguientes frases:

COLORÍN, colorado, este cuento se ha acabado, y el que no se levante se queda pegado.
ESTO es verdad y no miento, como me lo contaron te lo cuento.
VIVIERON felices, comieron perdices, y a mí me dieron con un hueso en las narices.
VIVIERON felices, comieron perdices, y a mí no me dieron porque no quisieron.
Y aquí se rompió una taza y cada quién para su casa.
Y así se cuenta y se vuelve a contar, este cuentecito de nunca acabar.
Y colorín colorete, por la chimenea salió un cohete.
Y entonces cataplán, cataplón y cataplín, cataplín, hemos llegado a su fin.
Y voy por un caminito y voy por otro, y si este cuento les gustó mañana voy por otro.

·       Cuentacuentos de adultos y de niños:

Existen cuentacuentos para niños y cuentacuentos para adultos y ambos son muy diferentes.
Los cuentacuentos para adultos suelen ser monólogos teatrales, hacen una representación y ensayan para ello.

Los cuentacuentos para niños no se pueden ensayar ya que es necesario interactuar con ellos, debemos observarles, preguntarles cosas, etc.

Es importante observar las expresiones que tienen sus caras, observar si les está gustando el cuento o no, y a partir de ahí modificar el cuento ya que si les está gustando una parte del cuento debemos alargarla o crear momentos de intriga y viceversa.






·       Enlaces de interés:

En estos enlaces os comento algunas técnicas, trucos e ideas creativas a la hora de hacer cuentacuentos, como por ejemplo con papiroflexia, globoflexia, con marionetas; pero también para contar y narrar cuentos. Y también os dejo la experiencia de una atividad realizada en Granada sobre la animación a la lectura.

¡¡ESPERO QUE OS SIRVA!!









·       Bibliografía:

http://www.youtube.com/watch?v=MM9zHF4e810&ob=av2e (canción cuéntame un cuento-celtas cortos)